jeanette troncoso

Deseo saludar en forma muy cordial a cada integrante de esta maravillosa institución, la cual me acogió en el momento más sensible de mi enfermedad, y me acogió en forma grandiosa brindándome la ayuda humana y económica cuando se hacía necesaria. Fueron días de compañía, apoyo, preocupación por cada tratamiento, que comenzaban y terminaban con las voluntarias muy comprometidas, pendientes de la dieta. Tanto así, que nos dieron charlas con nutricionista y degustaciones de comidas, atención de podología, atención médica, invitaciones a charlas educativas, y a eventos donde ellas me recibían con mucho cariño. Me sentí acogida, querida, respetada, fue una experiencia maravillosa, y gracias Dios y a esta institución, logré que esta enfermedad fuera llevadera y soportable. Sin ellas hubiese estado sola en este caminar. Gracias a todas por acogerme, e invito a las personas a que se acerquen y las animo a cooperar, ya que hay mucho por hacer, ¡gracias!